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Impresiones

No valgo pa ná

Pues eso, que después de tasar el blog:


My blog is worth $0.00.
How much is your blog worth?

Y no me extraña. Para lo que se escribe aquí, yo tampoco lo compraba....

¿Qué tal?

Pues mira no sé...
Las cosas siempre podrían ir mejor, y también podrían empeorar.
La cuestión es que mal no debo estar porque, como dijo un profesor de guitarra aficionado a fumar mezclado, la vida nunca nos va mal si la vida solo depende de nosotros. Y creo que mi vida, por más que intente engañarme, solo depende de mí. Puedo inventarme dependencias, pero al fin y al cabo...
Que no, que no se me da bien escribir así, ¿vale?

Pues eso, que no tiene demasiado sentido este blog, o quizá lo tendría si fuera cerrado, y que habrá que ir pensando en desmantelarlo.

Un saludo...

¡Uf!

Uan, zuai, truá. Go!

No tengo trabajo ni ganas de hacerlo. Tendría que pedir que me dieran trabajo. Tendría que rellenar mi "registro de tareas" (bonito nombre), e inventarme el trabajo que no estoy haciendo. Pero desde que hago jornada intensiva, tengo hambre y sueño durante ocho horas de la mañana. Y por la noche no me puedo dormir. No sé por qué escribo esto. No creo que al mundo mundial le importe esto. Pero los blogs son para eso ¿no?. Para que la gente aburrida explique cosas intrascendentes a otra gente aburrida, que les deja comentarios intrascendetes; para compartir la intrascendencia aburrida, y sentirse acompañados en la soledad absurda de los desterrados de ninguna parte.

¡Uf!
Ya vale, mejor empezar otra vez...

Ahora

Ahora que hace como cuatro meses que no escribo aquí, ahora que podría volver a donar sangre sin peligro, ahora que es difícil que alguien lea esto; ahora vuelvo.

Porque parece que estoy condenado a volver, como en el tango. A huir, y quemar la nave cuando llego a una playa, y luego pasar unos cuantos años construyendo otra para volver, y volver a quemarla. Y entre nave y nave, uno no sabe si ha estado contento porque se ha olvidado de que está triste,  o ha estado triste porque no se acordaba de que tenía que estar contento. Hipomaníaco, me han dicho que se le llama a eso...

Y nada, que podría escribir en un papel, encerrar todo esto en letras de tinta, no en la pizarra universal, pero tengo mi caligrafía es muy mala, y así me es más fácil. El papel se puede quemar, arrugar o reciclar. Y esto se puede borrar con un botón (¿está seguro?, presione cualquier tecla para continuar...)

Ya soy donante (... y tres, yeah!)

Vale, es cierto que no escribo nunca en este blog (he prometido tablaturizar "O son do Ar", explicar la historia del Ornitorrinca, y contar bien pero muy bien mis sentimientos con mi nueva guitarra), pero esto es necesario contarlo, para cerrar el ciclo.

Hoy he donado sangre (yeah!)

Mi querida hermanita me dijo hace dos semanas que en su universidad de biólogos, donde ella estudia Medio Ambiente (o eso dice), esta semanita había reunión de vampiros.

Y nada, que hoy, al salir del trabajo, he recorrido la mitad de mi trayecto tranviero hasta casa a patita, para entrar en el laberinto boscoso que llevaba a dicha Universidad. Y claro, la historia se repetía:

Sergio llega sudando, con el corazón a cien, y le dan un papel que ya ha rellenado dos veces antes.

- ¿Has venido alguna vez a donar sangre?

Este pringao debería decir que no, pero va y dice:

- Buenu, sí dos veces, pero no me la cogieron (este pringao es incapaz de mentir, y menos ante una bata blanca, y lo que es peor, es incapaz de quedarse callado)

- ¡¿Y por qué ***** no han querido tu sangre?! 

Y este pringao va y explica los dos capítulos anteriorermente publicados en este blog... Y la enfermera, al anotar mis datos se da cuenta de que es cierto, y tienen mis antecedentes sanguíneos. Mi pulso es acelerado, sudo, y estoy lleno de hemoglobina y con más hematócritos que un ciclista positivo. Parece que paso la prueba...

Pues nada, me preguntan si he comido, y les digo que sí, pero hace mucho. Y, por tanto, me dan un zumito. Los que estaban en cola flipan, y me preguntan si ya he dado sangre, que qué rápido soy, collons.

Una vez cargado mi depósito de piña, me dirijo a la camilla, con mi papel de persona apta para donar sangre. La chica (que me da una gran confianza, porque se parece horrores a una excompañera de trabajo que también me inspiraba enorme confianza) me ve muy nervioso (soy transparente, qué le voy a hacer), y me pregunta otra vez todo lo que ya me han preguntado, lo que conlleva otro zumo de piña.

Bueno, pues ya listo, me tumbo, y  proceden a inyectarme la cánula para extraerme el zumo de piña que corre por mis venas. La chica dice que estoy hipernervioso, porque sudo y tremolo, y me pregunta el motivo (si yo lo supiera...). Pero bueno, al final me deja medio convencida, tumbado en medio de esa facultad llena de plantas y de alumnos que se asoman por las escaleras para mirarme. Y me harto de que todo el mundo me mire, y me dedico a guiñar el ojo a todos (bueno a todas) las curiosas. A alguna le hizo gracia, mira tú.

Cuando acaban de exprimirme, me preguntan si estoy mareado (Nota: la mejor manera de ponerme nervioso es preguntarme: ¿estás nervioso. Con lo de mareado, pues mas o menos igual) El resultado a este pequeño interrogatorio es otro zumo, esta vez de naranja.

Cuando están más o menos convencidos de que no voy a desmayarme, paso al comedor a (adivináis) tomarme otro zumo (yeah!) y, bueno, una pasta. Una vez recuperadas las fuerzas, estoy listo para marcharme. Antes de irme, me preguntan como vuelvo a casa, me dicen que obligue a los pasajeros del tranvía a dejarme sentar, me regalan otra braga para el cuello, un vale para un helado, una botella de agua, y me obligan a llevarme otra pasta y otro zumo. El zumo me lo tomo en el tranvía, con la satisfacción del deber cumplido.

Donar sangre (segundo intento)

Hoy he vuelto a intentar donar mi pobre sangre.
Esta vez, la caravana vampírica acampaba en mi barrio, al ladico de casa, y tenía yo toda la tarde libre, para ir tranquilamente, sin prisas, estress, ni cansancio: no podía fallar...
(Para saber de qué va esto, ver capítulo anterior.)

Bueno, pues llegué yo en la furgoneta, más fresco que una rosa de las frescas, entro, saludo en las lenguas oficiales de mi barrio (castellano, catalàn, árabe e indi), relleno el famoso cuestionario con mi "no a todo". y voy al agente de aduana sanguínea, a ver si me deja exportar mi plasma. Parecía que empezaba bien, no tengo tatuajes, pirsings, ni nada. Me preguntó por mis relaciones sexuales en los últimos siglos, y yo me partía de risa. Hasta que me pregunta si he estado enfermo... ¿Enfermo?, yo que va... Que si he tomado alguna medicina... Bueno, me he tomado un "Fernandol" esta mañana. Vale, pues sí, encostipado desde el lunes, pero ya se me ha pasado, ¿no me ves?.
Ya he dicho que no sé mentir. Además, el solo hecho de recordarme de que estaba costipado (me había olvidado, hasta de tomarme el Fernandol para comer), me hizo volver los mocos, la congestión, y demás síntomas. Y nada, que ahora sí que guardarán mis datos, que ya me podía ir para casita, pero por la otra puerta.
Al salir, las simpáticas enfermeras ya me iban a vampirizar, pero les dije que no, que estaba costipado. "Ai, pobret, si quieres puedes comer patatonas y fosquitos" La verdad es que les di pena, y salí como un campeón, sin probar el amargo sabor de los fosquitos de la derrota, pero sí con el regalo de una braga-collarinbandana-diadema, para sujetar mis greñas, y hacer un poco el tonto en casa con mi hermana, intentando las infinitas posiciones que figuraban en el envoltorio.

Y como siempre digo: no hay mal que por bien no venga o, soy un desgraciado con suerte.

Y otro más...

Como tenemos un feliz año nuevo (feliz ahora, porque aún no sabe lo que le espera), vamos a escribir otro poquito.

Es muy curioso, pero todos los años acaban y empiezan igual. Acaban con anuncios de cocacolas, el vampírico Ramón Gacía en la primera, las uvas peladas y apelotonadas en el esófago, y las discusiones poíticas.

Y empiezan con besos, discusiones políticas, y verse obligado a celebrar con alcohol refinado las horribles certidumbres por fin acabadas y la nueva y maravillosa incertertidumbre de los provisionales propósitos para ese futuro inmediato (toma parrafada, toma demagogia).

Bueno, y al día siguiente tenemos la marcha Radetzky de la filharmónica de Viena, y los saltos de esqui de NoSeDonde-PorAhí.

Y a ver que tal se nos da este año, por ahora... Feliz año 2006.

Yo en el papel estelar de

Hoy, voy a hacer como todo el mundo y explicar lo que me acontece, aunque a nadie en su sano juicio le importe.

Allá vamos (suena la “intro” de “Sin documentos” de los Rodríguez):

Ahora mismo estamos en el último día de mis vacaciones obligadas de tres días. Mi salud mental no está demasiado bien, y mi moral la dejé en la otra chaqueta…
Hoy me he levantado con la idea de donar sangre (mi mala sangre), pero al parecer he llegado un mes tarde a la cita con los vampiros. Esto me pasa por no prestar atención a lo que leo.

Por la tarde he ido a mi biblioteca favorita, la Tecla Sala de l’Hospitalet. Esto es lo que suelo hacer en vacaciones, fijatetú. Esta biblioteca, aparte de ser la mejor que conozco, me gusta porque está bastante lejos, y tengo que atravesar la parte más pintoresca de Hospi, y eso reconforta. Reconforta encontrar a niños de todos los colores y nacionalidades, compartiendo esos momentos de gamberrismo inocente, y esas confidencias internacionales que, ¿qué queráis que os diga?, dan mucha esperanza sobre el futuro de la humanidad (algunos pueden vivir sin esperanza, pero yo no. Prefiero autoengañarme, que vivir si ilusiones).

Bueno, a lo que iba: lo que me ha hecho escribir esto. En la biblioteca se celebra una pequeña parte de Kosmópolis, exposición general literaria, que reparte actos por toda Barcelona entre fines de este mes y principios del próximo. Y bueno, una parte le toca a Hospitalet.

Y allá estaba yo, a las puertas de una exposición que daba un proyector a una sala vacía. Y una hermosa e intrépida periodista, viendo que era el único que había por ahí y (ejem) tengo esta mía cara de ser la persona más accesible del mundo para proponer cosas raras, pues eso: me dijo si podía hacer el papel de l’Hospitalet entregado a la cultura y filmarme. Así que me filmó mirando con curiosidad el cartel de la expo, cogiendo un folleto, hojéandolo, leyéndolo, entrando en la sala, y sentándome en la vacía primera fila en un ángulo que no dejase ver que estaba, pues eso, vacía. Y se fue, dándome las gracias, y yo me quedé viendo en el proyector a una australiana explicando cuentos del tiempo de los sueños. Explicó un gran cuento sobre el ornitorrinco (cuento que ya pondré por aquí). Bueno, sí, podía haber salido, no escuchar la historia del platypus, e invitar a la periodista a un café de máquina, pero yo sigo siendo yo mismo, como el ornitorrinco (què hi farem?).

Y volví a casa con el cómic “Jimmy Corrigan” de (llevo tiempo con ganas de Chris Ware comprarlo, pero he desistido en gastarme los 30 leuros que vale, y seguro merece), y “El rellotge mecánico” de Philip Pullman (autor de Luces del norte).

Y hasta aquí la experiencia de mi primer papel de protagonista absoluto, y una paja mental más que apunto en Internet, porque aun no me he comprado una libreta ni he estudiado caligrafía.

Los peces y el problema de la viviendaLos peces y el problema de la viviendaLos peces y el problema de la viviendaLos peces y el problema de la viviendaLos peces y el problema de la vivienda


Hoy, como cada viernes, hago jornada intensiva en el curro. Lo cual significa salir a las tres de la tarde (muy pasadas), y comer en casa solo. Y cuando como solo, hago algo que no suelo hacer, ver lo que sea en la tele. Y lo que más me gusta ver son los documentales del 33.


Los documentales están bien. No hace falta seguirlos para enterarte del argumento, y puedes dejarlos a medias tranquilamente. Y hacen mucha compañía.


Bueno, pues el que salía hoy no sé muy bien de que iba, pero salía un pez (l'espinòs), que se estaba montando su casita. La verdad es que dan mucha envidia estos peces. Se montan su casa en un ratito, y no tienen problemas de hipotecas y nada.


Pues eso, nuestro espinòs se estaba haciendo su casa en un solar que encontró fácilmente disponible, y se disponía a recoger toda la basurilla que podía, para ir amontonándola y pegándola con una especie de cola que salía de ¡sus riñones!. Y en un momento tenía una casa, bueno, un montón de residuos con dos puertas. ¿Y por qué dos puertas? Pues porque el mamón solo la quería para una cosa: para impresionar a una chati y... Sí, eso...


Y este es el otro tema. En la manera de ligar, los peces no se nos diferencian tanto. Pero al menos, en los peces lo que más se valora no es el físico, o la labia, sinó la creatividad y la habilidad. Habrá que considerar lo de hacerse pez, aunque la papiroflexia submarina no creo que tenga futuro.





Bueno, y hablando de peces, la frase lapidaria que se me ocurrió anoche, que no podía dormir por el calor:


"No somos más que peces que no salimos de nuestras peceras que están hundidas en el fondo del mar"

El halcón callejero y sus espeluznantes aventuras


Bueno, parece que me estoy animando otra vez a escribir.


Ayer tuve que ir a ver a mi primer cliente como programador mercenario. Bueno, inciso: yo llevaba trabajando seis meses en mi cliente (Sony ya está dicho), y ahora he vuelto a mi empresa-casa. (Noies de Sony: us trobo a faltar!)


Mi trabajo de programador mercenario consiste en montar programas de aduanas en varias empresas, dejar que estos programas fallen periódicamente, e ir manteniéndolos y así siempre tener trabajo. Conviene que los programas no fallen demasiado, porque sinó uno se agobia, y que no funcionen del todo bien, para poder ganerse uno la vida. Fin de inciso.


Bueno, pues ayer tenía que ir a ver a un cliente nuevo con un compañero de feina, e instalarle la aplicación que he estado haciendo estas dos semanas.


Pues bien, para ir allí tenía que ir en coche, o en tren y taxi, o algo así. Pero mi coche está roto (y ni siquiera es mi coche) y solamente podía ir en taxi. Pero como no podemos cargarle tanto gasto al cliente, y mi jefe no estaba, decidimos ir los dos en moto.


Pero no teníamos casco.


Al final, otro company me dejo su casco de recambio, que estaba bastante guarro (era una pequeña reserva de biosfera, vamos), y además no me valía (esta cabeza mía de Doraemon...).


Al final, me pasé por casa, le cogí un pañuelo a mi hermana para no enguarrarme el cabolo, y poder sujetarme las pellas (orejas), y el casco entró a presión. En el curro se rieron bastante de como me quedaba el pañuelo. Era rollo Berlusconi tras un implante. Lo malo es que no me pude poner las gafas, y encima el casco no llevaba visera. Y encima mi company me dijo: acuérdate del camino pa otro día. Y yo sí, no veo un pijo, entre el pañuelo, la miopía y el polvo que me entra en los ojos, y mi sentido de la orientación hará el resto.


Y encima, la aplicación no funcionó (así aprovechamos y le cobramos otra visita).


Pero la aventura valió la pena...


...excepto por la bronca que me echará mi hermana si el pañuelo no sale limpio de la lavadora (dios, que asco de casco).

Neguit


El otro día (hace ya algo, pero este diario no es demasiado periódico), una compañera de trabajo me comentó que llevaba varias noches con problemas para dormir. Dijo que se encontraba extraña, como si sintiese que iba a pasar algo malo.


Yo le dije que en catalán había una palabra para describir esa sensación (ella es de canarias), y esta palabra es neguit.


La verdad es que a mí me pasa algo parecido. Tengo, pero ya desde hace años, esa especie de intranquilidad, de no saber de donde vienes, ni cual es tu sitio, ni a donde vas a parar. Ese no estar nunca tranquilo, sentir que el tiempo va pasando y te estás quedando parado, cada vez más solo, cada vez más viejo, y esperas, siempre esperas... y no sabes qué.


Y algún día todo llegará, pero para que algo llegue, hay que echarle gónadas, y dejar de esperar, y actuar, pero es tan difícil...


Porque eso que dicen de que todos los tontos no tienen suerte es falso. Los tontos son valientes, porque nunca tienen en cuenta las consecuencias...


En fin: "Madera de colleja" vs. "La estatua del jardín botánico"

Breve autobiografía internauta


http://sergigres.netfirms.com/


Ésta fue la primera página que publiqué en internet. Acababa de empezar los ciclos formativos de Desarrollo de Aplicaciones Informáticas, y una de las primeras cosas que hicimos fue montar un servidor web. Lo monté en casa, e hice unas cuantas páginas, y al final me decidí a publicarlo. Lo publiqué en Netfirms, porque mi colega Josgalo la tenía allá y, aunque no me creáis, yo por entonces no tenía ni idea de internet (y poquilla de informática). Soy un programador que se ha hecho a sí mismo (y así nos va...).


Luego, ya más animado, y con la ayuda del gurú Metzen (alias Manolo), ya me curré una web más guai:

http://posvale.netfirms.com/
Y si alquien quiere ver la intro que hice en flash:

http://posvale.netfirms.com/splash.htm


Esta web empezó siendo un espacio donde subir las canciones y programas que grabábamos en clase con el eMule, pero al final, me fui currando una web más o menos decente (y bastante caótica). Y esta web debe su origen a un esguince doble (dos tobillos), que hizo que me aburriera bastante (¿a qué tarado se le ocurre ponerse a traducir tiras cómicas?)

La verdad es que estoy muy agradecido a las "master classes" de Photoshop y Dreamweaver del gran Metzen.
(Hay que decir que la web está totalmente desactualizada, los links murieron, y es un poco desastre, pero ese menú es la niña de mis ojos).


Después de hacer la web, mi amigo Josgalo, me enseñó a montar foros, e hice una pruebecilla. Al final acabé tuneándolo, pero nadie escribió nunca nada (tampoco le dí mucha publicidad).


De ésta web hice una segunda versión en otro servidor (también a remolque de Josgalo), más grande, con bases de datos, sin publicidad, una maravilla, vamos...

También monté un foro, y ése si que tuvo más movimiento.

Pero por desgracia, al final me lo cerraron (y al Josgalo-Jose, también), y a quedado la versión cutre para la posteridad efímera. Posvale!


La dirección ERA:
http://posvale.50free.org


Más páginas...


La página de Angón, mi pueblo. Hecha en colaboración con mi hermano Raul. No hicimos nada.

http://pobladores.lycos.es/channels/gente_y_ciudades/angon/


Déjame cinco duros. Una página donde subía juegos en emulador para poder jugar en clase.

http://members.xoom.virgilio.it/sergiofp/


Y finalmente...


Ésta es mi web de más éxito. Es la primera web que hice para guardar los apuntes del módulo de DAI. La gente que iba a clase, colgaba aquí sus apuntes y trabajos. Muy poca gente colaboraba, pero muchísima la utilizaba. Montse, mi profesora de programación (y también guitarrista), incluso puso un link en su propia página, y espero que la gente de este año la sigan utilizando...

http://members.xoom.virgilio.it/2dai/
Se hizo una segunda versión en otro servidor más guay, y con un menú que era una caña, pero al final me la borraron. Nchts!

http://www.2dai.schoolreference.com/


Y ya de paso, voy a poner nuestro proyecto de fin de curso de los módulos de Programación:
http://www.jaumebalmes.net/

(Id a la opción álbums del menú).


Y no puedo cerrar la entrada sin dejar un link de la página de mi hermanico Raul:
http://usuarios.lycos.es/paepeh/


Y claro... También está este blog que quizá alguien está leyendo.

Stevie Gonder


Una historia extraña:


Hoy he oído en el programa de radio "No somos nadie", de M80, uno de sus típicos "porqués":
¿Por qué cuando escribes "Stevie Wonder" en el Word, éste te corrige y sugiere, en lugar de Wonder, la palabreja "Gonder"?.
No sé lo que debe ser un Gonder (preguntad a Chiquito de la calzada), pero si buscáis "Stevie Gonder" en el Google , os llevaréis la sorpresa de que Stevie Gonder es casi tan famoso como su tocayo Wonder.


Es lo que tiene el paquete Office...


Donante de sangre


Nueva entrega de mis fantásticas aventuras:
Hoy he ido a donar sangre.




He salido del metro corriendo, para llegar a tiempo a la unidad móvil vampírica, me he quedado ante una puerta de vidrio cerrada, me he decidido a abrirla y me he quedado otra vez parado frente a una anciana con una chaqueta blanca que miraba unos papeles. La señora no dijo nada, así que me dirigía a otra mujer con chaqueta blanca. Ésta me dijo que cogiera uno de esos papeles y contestara el cuestionario.


Al parecer la mujer con el papel no era una ATS, sinó una paciente y yo, pacientemente, cogí uno de esos papeles y contesté que no tenía hepatitis, ni la enfermedad de Grmlfj-Jakobs, que pasaba todos los tests de Voight-Kampf, que no había tenido relaciones sexuales con ninguna persona desconocida (que más quisiera), que no era sifilítico, etc.


Una vez cumplimentado, entregué mi certificado de persona sana a la ATS auténtica, que me preguntó si me había mareado alguna vez después de un análisis de sangre.


Y yo le dije que sí.


Entonces ella me ordenó que no donara sangre hasta que hubiera pasado dos análisis de sangre sin marearme. Y que me tomara una tila antes.


Pero mi sangre es muy buena, si tengo más hematocritos que los permitidos por la UCI. Y no me mareo tanto, puedo volver a casa perfectamente apoyado en alguien después de todos mis análisis.
Y tampoco estaba nervioso, simplemente soy una persona emotiva que no puede ocultar sus sentimientos.


Pero nada...

Cenas de Navidad

Ayer (y parte de hoy) fui a la cena de Navidad de mi empresa.
No sé si he contado mi situación, aunque me figuro que sí voy a explicarlo, porque así me

desahogo un poco.
Trabajo mediante ETT como programado para una empresa de Barcelona que me ha enviado a

Castellar del Vallès (a 40 Km. de mi casa), a realizar "in situ" programas de control de

aduanas y listados. En realidad estoy allá la mayor parte del tiempo haciendo ver que

trabajo, esperando instrucciones de la central, dibujando, haciendo figuras de papiroflexia

que escondo detrás del ordenador y escribiendo este blog.

Bueno, pues la cosa es que me ha invitado mi empresa (la de Barcelona) a su cena de Navidad.

Hoy se celebra la cena de la SONY, que es donde trabajo en realidad, pero NO me han invitado

(allá soy un infiltrado).

La cena en cuestión (a la que he ido), prometía bastante, ya que casi no conozco a mis

compañeros de trabajo, porque cuando yo entré, estaban de vacaciones y cuando volvieron, yo

me fui a Castellar.

Pues nada, yo allí intenté mantener el tipo, seguir las coñas etílicas, y tampoco estuvo tan

mal. Lo malo es que el alcohol a mi no me hace demasiado efecto, solo me da sueño, y encima

el evento estuvo amenizado por un cantante de bossa-nova que debía llevar bastante costo en

sus entrañas, lo cual acabó de hacer la faena de dejarme torrado total.

Cuando acabó la cena, los jefes y las chicas se marcharon, y a mi mis "compañeros" me

"obligaron" a seguir la fiesta con ellos. El pedal que llevaban era considerable, sobretodo

el técnico informático que no conociá de nada y estaba viviendo convulsivas aventuras en un

universo propio.

Entrar en una discoteca en estos días de cenas de empresa (lo digo con total desconocimiento

del tema) parece una de las experiencias más deprimentes que existen.
Estos sitios están llenos de gente de 40 años para arriba con cara de "que hago yo aquí"

(los que no han bebido) o con cara de "me voy a comer la noche antes del coma etílico" (los

otros. A veces pienso que debería haber nacido en Viena hace 2 siglos, entonces las fiestas

eran otra cosa...

Bueno, la cosa es que llegue entero a casa (lo normal para un superhéroe de mis características) en el famoso tranvía de Barcelona, y el lunes estaré todo todito el día escuchando como fue la cena de la Sony, con sus sorteos de videocámaras y los vómitos aduaneros.

Cuídense...

La lotería


Este año he comprado bastante lotería de Navidad.
Es algo que no había hecho nunca, quizá alguna participación, pero este año, en mi trabajontrecomillas, he pillado participaciones de todo el mundo.



Y no sé por qué.
La verdad es que me da miedo que me toque.
Imagínate, te tocan chorrocientos millones, ¿que haces?. Tienes la vida solucionada, no trabajas nunca mais.
Pues yo no sería capaz, sería una responsabilidad terrible, me pasaría la vida sintiéndome culpable.



Yo siempre he dicho que he nacido para ser humilde (A humilde no me gana nadie), que prefiero desear que tener. No sé, si pudieras tener lo que quisieras... ¿qué querrías?. Como te sentirías siendo infinitamente rico en un mundo que se viene abajo por la pobreza. Dirías, pues daría la mitad a una ONG. Sí, ya, seguro. Créetelo. Es mío, mi tesssoro dirías.





Pues nada, lo siento por mis compañeras de trabajo, pero espero que no toque nada


Bueno... a lo mejor algo para poder comprar un piso...
Y un coche....
Y un poco más para... yo que sé..

Nada que hacer (otra vez y como siempre)

Si estás desesperado porque no tienes *NADA* que hacer en el trabajo, la solución desesperada es (preparáos):


Hacer Como Que Piensas.


Es fantástico. Te quedas mirando fijamente tu instrumento de trabajo (libreta, pantalla de ordenador, libro de contabilidad, etc.), sin hacer absolutamente nada más que apoyar la barbilla en la mano y poner cara de absoluta concentración.
Tienes muchas posibilidades de dar el pego, especialmente si tu jefe no habla mucho contigo.
Lo chungo es cuando te preguntan: ¿Que estás haciendo ahora?
La solución a esto es, en lugar de hacer como que piensas, pensar en que podrías estar pensando.



No os canséis mucho...

De los héroes

Bueno, hoy toca hacer una disertación filosófica.
(¿La disertación tiene algo que ver con el efecto invernadero?)



Bueno, voy a exponer mi teoría de los héroes (y voy a intentar no hablar entre paréntesis ni empezar las frases con la palabra "bueno").
Bueno(Con la etiqueta strike se tachan las letras en código HTML, qué caña. Ay! ya estoy hablando entre paréntesis...)
(Y tendré que dejar de hablar con puntos suspensivos...)
(Y creo que el chocolate de la máquina del trabajo tiene efectos sintácticos y psicotrópicos).



Según mi teoría (ahora sí), hay tres tipos de héroes.
Para ser un héroe, tienes que estar hecho de una pasta especial, no vale cualquiera. No! ¿Seguro?.
Pues la diferencia entre los tres tipos de héroe radica en el tiempo en que estuvo en el horno dicha pasta.



Así tenemos al héroe bien hecho, el héroe a medio hacer y al héroe quemao.

Al héroe bien hecho lo conoce todo el mundo, está en el momento y lugar en que se le necesita, la gente le quiere y no tiene ninguna gracia.
El héroe quemado es el que se toma la justicia por su parte, cree tener la verdad absoluta, y todo lo que no se ajusta a sus ideales es un obstáculo a eliminar.
Es cierto, estoy hablando de los héroes norteamericanos desde la óptica europea (desde la suya, son héroes con todas las de la ley, convirtiendo en eje del mal a todo el que lo niegue)
También hablo de todos los cruzados, desde los templarios hasta los cerebros pelados, y sus absurdas luchas.



El héroe a medio hacer es el más típico. Es el idealista cobarde. El que siempre se arrepiente de no hacer algo. El que está lleno de grandes ideas, pero tiene miedo de ponerlas en práctica. El que ve las injusticias, pero una mano invisible le impide actual, y él no sabe que esta mano es su propia mano, y no es invisible.

Don Quijote es el héroe a medio a hacer que se quemó leyendo el Señor de los Anillos y jugando a Rol.
En fin, este tipo de héroe soy yo, tú y la mayoría de gente.

A veces este personaje consigue hacer algo que se propone, y tenemos a un héroe fugaz, que salva el día a una persona, y luego desaparece.



Bueno, ya acabo este rollo.
La moraleja es que todos vosotros soy héroes, podéis salvar un metro cuadrado de mundo cada uno, y así el mundo será un poco maravilloso y más o menos perfecto.



Cuidaos...

Gente sin voz

Llevo unos días bastante resfriado, y he llegado a perder la voz.


Bueno, la verdad es que ya hace tiempo que estoy resfriado, que el día que perdí la voz fue el sábadd (hace tres días), y ya hablo bastante un poco más o menos correctamente.




Esto tampoco es motivo por el que no escribo nada aquí, es porque soy vago.






Bueno..., a lo que iba...




En estos días que he estado sin voz me he ido acordando de unos cuantos personajes:




-Bob el Silencioso: reconozco que en algún momento he hecho una pequeña imitación de él.
-La sirenita: Perdió la voz a cambio de sus piernas pero el príncipe solo la conocía por la voz y la voz la tenía la bruja y el príncipe casi se enamora de la bruja y la sirenita casi que se muere y luego acaba todo bien (versión GuarriDisney).
-Bonnie Tyler: Un amigo mío decía que Bonnie Tyler no vendía nada hasta que se quedó afónica.
-Colombo: un clásico.
-Harpo Marx: Éste se comunicaba a través de una bocina (cada uno tiene sus métodos).
-La pantera rosa: A éso se le llama estilo!.
-Epi: En mi trabajo decían que Epi era afónico. Epi no era afónico, hablaba así.


Y ya vale...

Sean Connery

Thomas Sean Connery nació en Edimburgo, Escocia, el 25 de agosto de 1930.
O sea, que ahora mismo tiene 74 añitos.

¿Qué por qué escribo esto?
Simplemente porque siempre estoy echándole añitos al incombustible galán, que si fíjate lo bien que se conserva con ochenta años, y va para noventa...
Total, que Sean Connery no es tan viejo (pero sí que se conserva bien, el tío)

Dato obtenido de todocine.com