Blogia
marginet

Domingo


La esfinge me observa con sus ojos de chicle
mientras cuento sus pechos fabricados en cemento.
Desde su verja, "el viento es frío"
piensa el pájaro-paraguas, esperando a su chica.


Un hombre corriendo, expulsa monóxido sobre mi cuello,
persiguiendo lo que queda de la mañana,
mientras el invierno se acaba
dos días antes de comenzar.


En el gran termitero, miles de seres deciden
el color del contenedor dode lanzarán sus residuos,
mientras los ángeles vuelven de tocar el cielo del sábado
para vomitar a las puertas del lunes.


"The winner takes it all" explican
dos altavoces magnéticos, a coro, uno a cada lado.
"No, no quiero ninguna pasta".
"Hoy, domingo, abrimos".


Los caballeros se baten en duelo,
defendiendo sus chimeneas con sus emblemas:
cuernos, campanas, parrillas y manos,
mientras los peces los observan mudos.


Los patos, dueños del presente,
se preparan para conquistar el futuro,
mientras las ocas, más modestas,
callan como los peces.


Los peces saben hablar,
pero han olvidado que lo aprendieron
hace cinco segundos, para ser exactos,
y esperan las migas que caen periódicamente.


Y yo, como ellos
he sobrevivido otra semana.
Y el pájaro-paraguas vuelve a su verja,
esperando que su chica vuelva otro domingo.

0 comentarios